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Celiaquía y Veganismo.

La celiaquía es una afección multisistémica con base autoinmune provocada por el gluten y las prolaminas relacionadas en individuos genéticamente susceptibles.

Hay una gran variedad de alimentos naturalmente libres de gluten tales como frutas, vegetales y carnes. Además, en los supermercados podemos encontrar también productos industrializados certificados como libres de gluten, los cuales nos dan la pauta que son seguros ya que efectivamente al ser sin TACC, no contienen trigo, avena, cebada, centeno y/o derivados en su composición.

En cambio, el veganismo es, por definición, un estilo de vida que objeta la explotación de los animales y el consumo de los productos derivados de los mismos, en todo tipo de carnes como pescados, pollo, vacuna etc. Y también, derivados de las mismas como lácteos, huevo, miel, lana, cuero, etc. Su alimentación está basada en el consumo exclusivo de productos de origen vegetal.

Para aquellas personas diagnosticadas con celiaquía y que además, eligen excluir de su alimentación el consumo de carnes, pescados y derivados, es aconsejable tener en cuenta la importancia de cubrir todas las necesidades energéticas y nutricionales  para estar saludables y para que el organismo funcione correctamente. Para ello,  aconsejamos concurrir a un médico o nutricionista especialista en celiaquía y veganismo para que pueda indicarnos un plan de alimentación, adecuado a nuestras necesidades nutricionales.

Además, hay que tener en cuenta que algunas personas pueden llegar al diagnóstico de celiaquía con carencias nutricionales debido al síndrome de mala absorción producido por la inflamación de la mucosa del intestino delgado. Esto produce que se atrofien las vellosidades que recubren el intestino, lo que afecta su capacidad de absorción de nutrientes.

Es importante tener en cuenta la ingesta de proteínas. En las dietas veganas sin gluten, se suele recomendar aumentar su consumo. Las fuentes de proteínas más habituales suelen ser las legumbres y los cereales libres de gluten. Además, se aconseja aumentar el consumo de vitamina B12, hierro y zinc. Podemos encontrar estos nutrientes en alimentos libres de gluten tales como algunas legumbres, frutos secos, leches o bebidas vegetales y productos a base de soja fermentada, entre otros.

Asimismo, la ingesta de calcio disminuye a partir de una alimentación vegana, por lo tanto, los profesionales recomiendan aumentar el consumo de vegetales de hoja y almendras, fundamental para reforzar el sistema inmune de una persona con celiaquía, en particular, recién diagnosticada.

La dieta vegana sin gluten no tiene por qué ser una dieta aburrida o con pocos alimentos. Se puede llevar una alimentación adecuada y equilibrada simplemente con una planificación previa en la elección de cada alimento para evitar deficiencias nutricionales.

Como siempre, es esencial tener un seguimiento médico especializado para tener cubiertas las necesidades nutricionales y una correcta alimentación sin tacc.

 

Más información en:

Asociación Celíaca Argentina

www.celiaco.org.ar

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