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Claves para empezar a comer saludable

Claves para empezar a comer saludable

Si hace tiempo venís pensando en cómo hacer para cambiar tus hábitos alimentarios, leé esta nota y ¡empezá a proponértelo!


Los verdaderos cambios no se logran con recetas mágicas ni de un día para el otro. Una vez tomada la decisión hay que seguir varios pasos, hacer esfuerzos, ser constantes para lograr resultados que perduren y nos hagan sentir bien. El nutricionista Diego Sívori, director de la Licenciatura en Nutrición de UADE, nos cuenta las claves para lograr incorporar el hábito de comer saludable.

Perseverancia…

Lo importante es hacerlo de forma progresiva y sostenida. Todo cambio o nuevo hábito necesita de perseverancia. En una primera instancia será difícil y quizás el desconocimiento sobre estrategias de implementación lo hagan peor aún. Pero con la práctica y la consulta a profesionales, la repetición de este nuevo hábito va a lograr que nuestro cerebro se vaya readaptando y, luego de un tiempo, nuestra nueva buena conducta saldrá de forma automática. Esto a nivel científico se llama neuroplasticidad, que es la capacidad de nuestro cerebro de desconectar viejos hábitos y conectar nuevos.

Tiempo…

Seguramente que no será algo de rápida implementación. El concepto de hábito encierra la idea de “conducta en el tiempo”, es por eso que muchas veces llevamos años y años teniendo malas conductas alimentarias que en el tiempo se transforman en malos hábitos. Es claro que luego queremos eliminarlos o erradicarlos en cuestión de minutos, por lo que nuestra mente no está preparada. Un claro ejemplo es el período de hibernación alimentaria, donde acostumbramos a guardar grasa en nuestro cuerpo de marzo a septiembre, que luego cerca del verano queremos eliminar en tan solo un mes. Nuestro cuerpo responde a tiempos, nuestro anabolismo muscular o utilización de grasas no se da de un momento para el otro. Sumado a esto nuestro organismo está preparado siempre para defendernos de los cambios abruptos, por lo que pensar en cambiar un hábito puede llevar meses o hasta incluso años.

Crear hábitos…

  • Volver a ubicar la alimentación en el lugar para el que fue creada, como un medio para subsistir. Con el tiempo la alimentación fue convirtiéndose en una finalidad. Nos juntamos a comer un asado o a tomar unas cervezas. Volver a encontrar el placer en actividades extraalimentarias como juntarse a charlar con amigos, trascender en una disciplina o deporte, desarrollarse como persona o ser humano y que la alimentación sea un medio para lograr eso.
  • Dedicar tiempo al acto de comer: nuestros mecanismos corporales llevan tiempos, que si no se los ofrecemos al tomarnos unos 20 minutos, al menos, para comer, podemos caer en sobreingestas alimentarias innecesarias que recaen en enfermedades por exceso.
  • Comer atentos: significa estar atentos al momento de comer, sin hacer otras actividades, lejos de momentos estresantes y pantallas encendidas.
  • Respetar los tiempos de comida es un hábito que nos sumará bienestar.
  • El descanso suele ser una actividad que pocos vinculan con la alimentación, pero que tiene mucho que ver. Está comprobado que quienes no le ofrecen a su cuerpo las horas adecuadas de sueño, tienen mayores probabilidades de incrementar su peso, tener más hambre o ansiedad y eso puede repercutir desfavorablemente en nuestro metabolismo.

Superar etapas…

Un proceso de cambio lleva varios escalones…

  • Lo hago mal y no lo sé: en una primera instancia solemos hacer mal las cosas sin darnos cuenta, si acudimos a un profesional de la salud nos puede dar información que nos haga recapacitar sobre nuestros malos hábitos alimentarios.
  • Lo hago mal y lo sé: en una segunda instancia, ya cargados de información solemos equivocarnos quizás por tentación o por decisión, pero ya sabiendo que estamos haciendo mal las cosas.
  • Lo hago bien con esfuerzo: en una tercera instancia logramos aplicar nuevos conocimientos y comenzar con nuestros nuevos hábitos, pero con un gran sacrificio y percepción de esfuerzo.
  • Lo hago bien casi automáticamente: en una última instancia ya solemos aplicar nuestros nuevos hábitos de forma automática, sin ser conscientes ni percibir ningún tipo de dificultad para realizarlos.
  • Conocer estos pasos “nos ayuda a sentirnos más seguros e identificados en el camino a una correcta alimentación. Me va a costar, pero sobre la base de la constancia y repetición mi cerebro lo va a asimilar. Ese es el mensaje con el que nos deberíamos quedar. En el mundo de la salud la perseverancia siempre da sus frutos”, dice el nutricionista Diego Sívori como conclusión para todos quienes estén pensando en cambiar sus hábitos alimentarios.

 

Seguí al Lic. Diego Sívori en:
Instagram: @sivoridiego
Web: www.diegosivori.com