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Semillas de amapola, sumalas a tu cocina

Semillas de amapola, sumalas a tu cocina

Van muy bien en las recetas de budines, pero es un alimento muy versátil para ser incluido en panes, pasteles, galletas, sopas, pastas y ensaladas. Aprovechá todas sus propiedades nutricionales.


Agregar un puñado de semillas a nuestras comidas puede ayudarnos a aportar a nuestro organismo mucho de los nutrientes que necesita. Es lo que sucede con las semillas de amapolas, tan pequeñas, pero con grandes beneficios que te van a sorprender.

Solo diez gramos (una cuchara) de semillas de amapola contienen:
52 calorías
2,5 g de carbohidratos
1,5 g de proteínas
Casi 4 g de grasa.

La doctora Elena Pastor Manfredi, especialista en Nutrición (M.N. 163.753), nos dice que además tienen “un importante contenido de ácidos grasos saludables: Omega-3 y Omega-6, Vitaminas (B, E y C) y muchos minerales como el manganeso, calcio y en menor medida magnesio, fósforo, cobre, hierro, zinc, potasio y selenio”. Es por eso que entre sus beneficios para la salud se encuentran:

  • Ayudan a bajar los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, ya que contienen ácidos grasos saludables (Omega-3 y Omega-6).
  • Su alto contenido en grasas poliinsaturadas ejerce un efecto protector ante enfermedades cardiovasculares.
  • Su aporte de fibra colabora a regular el tránsito intestinal
  • Contiene alcaloides que actúan como sedante natural.
  • Tienen propiedades antioxidantes, lo cual ayuda a disminuir el estrés oxidativo, retrasando el envejecimiento
  • Ayudan a prevenir la osteoporosis. Dos cucharas de semillas proporcionan el 25% y el 30% del calcio diario y la ingesta de cobre recomendados, respectivamente.
  • Se pueden utilizar como expectorante natural.
  • Son un alimento fácil de ingerir y de buena asimilación.

En la cocina

Son tan versátiles que las semillas de amapola van bien solas o mezcladas con otras semillas, y se las puede incorporar “a la leche (en lo posible descremada) o yogur, en el desayuno/merienda, o bien, sumarlas en masas de panes, galletitas, bizcochuelos, budines, masas de tartas y empanadas, pastas, sopas, berenjenas rellenas, ensaladas, o a modo decorativo sobre productos de panadería”, dice la nutricionista.

Simplemente se las agrega sin necesidad de remojar ni moler. Eso sí, “si van a utilizarse en preparaciones que no llevarán cocción, se pueden tostar previamente para aumentar el aroma y sabor”, sugiere Manfredi y aclara que la única contraindicación que tienen es “para las mujeres embarazadas o en período de lactancia que no deberían consumir semillas de amapola por el contenido de opiáceos”. Fuera de ello, la recomendación es “consumir aproximadamente 8 a 10 gramos por día, 3 a 4 veces por semana, incorporándolas en alguna de las 4 comidas principales: desayuno, almuerzo, merienda o cena”.

¿Ya tenés tu puñado de amapolas?

Seguí a la Dra. Elena Pastor Manfredi en:
Instagram:
@draelu.nutricion