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El pasado 10 de octubre, Córdoba fue sede de la quinta y última reunión de las Mujeres Transformadoras, el programa de capacitación que Disco Argentina organiza junto con el apoyo de Voces Vitales.


Las 30 participantes se preparan para el pitch final con mucho agradecimiento y emoción.

Un programa de capacitación gratuita para mujeres: esto es Mujeres Transformadoras, pero también es mucho más. Organizada por Disco Argentina y con el apoyo de Voces Vitales, esta iniciativa refleja la historia de cada una de las 30 mujeres que en cada clase han hecho del aprendizaje una experiencia vivencial y de cada reunión un camino posible hacia el empoderamiento. Así es como hoy, en Córdoba, todas se preparan para su presentación final: el pitch. Una instancia para compartir, conectar y crecer, con felicidad, energía y mucho agradecimiento.

Todo esto se respiró en el aire de la última -y quinta- reunión, donde la facilitadora Verónica Sirkovich se explayó sobre “Marca Personal”. Ella aporta: “Durante la jornada, indagamos sobre la identidad que estaban creando las emprendedoras, y cuál es la que quisieran crear. Si no la defino primero, no me resulta posible ocuparme de diseñarla”. Y amplía: “Siempre estamos generando identidad, de manera consciente o no. La marca personal es la manera en que dejamos huellas en otros, el aporte que somos capaces de brindar al mundo, lo que les ocurre a nuestros clientes cuando entran en contacto con nosotros”. Además, la clase incluyó una reflexión sobre el salto que están dispuestas a dar las emprendedoras para trascender, entendiendo la trascendencia como la posibilidad de generar un impacto y hacernos cargo de nuestros intereses y preocupaciones, y de los intereses y preocupaciones de otros.

Al inicio, la ganadora y una de las finalistas de la edición 2017 prestaron su voz para aportar sus experiencias sobre el pitch anterior y ayudar a calmar las ansiedades. Se trata de Gabriela Prósperi de GP Diseño y Roxana Luque de Ropita del mundo. Ambas brindaron observaciones y feedbacks para la experiencia que deberán enfrentar frente al jurado especializados en la próxima fecha.

El evento de cierre

El próximo encuentro de las mujeres emprendedoras será el pitch final, durante el cual cada participante tendrá la oportunidad de convencer a un jurado de que merece ser la ganadora de $60.000.- para su emprendimiento. Así, dos emprendedoras por cada sede del programa -Córdoba y Buenos Aires- se harán de dicha suma para hacer crecer su proyecto. Más allá de esto, todas, diploma en mano, habrán culminado esta experiencia capacitadas, empoderadas y con un número importante de contactos para seguir creciendo.

Algunos testimonios

Mujeres Transformadoras llegó en un momento bisagra de mi vida, y Vero Sirkovich me ha hecho llegar a lugares emocionales que no esperaba”, relata con emoción Georgina Otta, a cargo de Desideria Eventos. Su empresa se dedica a la organización integral de todo tipo de eventos, y hoy proyecta crecer. “Salir del pequeño mundo que había creado hizo que pudiera ver que la realidad es la que uno quiere crear cada día, y que siempre hay nuevas oportunidades si se tienen ganas, fe y perseverancia”, reflexiona con vistas al futuro.

Josefina Viale es publicista y creadora de Lizart accesoriosComenzó diseñando accesorios para dos locales de Córdoba, hasta que hace dos años creó su identidad de marca y se lanzó de manera independiente. Ella aporta: “En la última sesión hablamos sobre lo que cada una quiere transmitir en todos los aspectos de su comunicación. Definimos la identidad de marca como un todo. Lo que yo transmito, lenguaje, logo, imagen, yo como persona, cómo trato a mis clientes, todo eso hace a una identidad de marca”.

Somos una juguetería, vendemos felicitad”, relata con entusiasmo Laura Gandossini, de Tierra de Juguetes, una marca que ya lleva 6 años en Alta Gracia. “Creo que en el último encuentro quedó en descubierto lo humano: lo que nos hace únicos, el amor por nuestros emprendimientos”, relata, y confiesa: “Me fui empoderada, pensando en seguir trabajando y creciendo, gracias a todas las herramientas y consejos que nos dieron”.

Andrea Verónica Cano Saez le da el nombre a su emprendimiento. Arquitecta y diseñadora, trabajó siempre en las dos profesiones hasta que un día una cartera de cuero se le rompió, se enojó y empezó a diseñar. Hoy, sus carteras están en pasarelas españolas y cuenta con showroom propio donde además vende accesorios y piezas de alta costura. “La clase de Marca Personal me ayudó mucho para el pitch final, y me enriqueció tanto el conocimiento como el encontrarme con mujeres que están en lo mismo que yo. Vero en particular es muy movilizante como docente, y estoy muy agradecida de todo lo que fui aprendiendo”, concluye.

Desde el área de la innovación educativa, Romina De Giovanni aporta que encontró muy motivadora y dinámica la última sesión”, de la cual se llevó muchas ideas y metodologías para implementar en su emprendimiento. Se trata de Zoem, un espacio alternativo de complemento educacional que nació buscando una escuela para sus mellizas. En sus palabras: “Es un sitio donde los niños pueden aprender a desarrollar la creatividad, innovación y pensamiento crítico, entre otras, mediante el aporte de la tecnología, pero con un enfoque humano”, explica.

“La clase de Marca Personal fue muy interesante”, refuerza Estefanía Ussei de Dórica Accesorios. Fue un encuentro que nos hizo pensar en nuestras características y diferencias con respecto a los demás, y analizar si somos consistentes en lo que transmitimos y en cómo nos ven los otros.” Su firma crea bijouterie en cuero y metal bañado en plata, bajo un diseño exclusivo, logrando un estilo único.

Dejá tu huella es el emprendimiento de Lorena Quinteros, que se dedica al diseño y comercialización de cajas de madera personalizadas, además de otros productos que persiguen el mismo objetivo: ‘personalizate y dejá tu huella’. “Es un poco de lo que trató el último encuentro, de Marca Personal, lo mismo que buscamos transmitir en mi marca: que siempre, con actos o sin ellos, creamos nuestra identidad y dejamos huella”, reflexiona.

Vanessa Platero, alma máter de Bicho Canasto, refuerza el concepto que plantean sus compañeras: “Aprendí que mostrarme un poco más en lo personal es muy valioso para mi emprendimiento, y que conectar con otras emprendedoras genera muchas otras posibilidades, conexiones y aprendizajes.”. Su marca es una fábrica de ideas que da vida a muñecos de tela y objetos de diseño para potenciar la esencia creativa de los chicos. Diseñados a mano y con sentido lúdico, juegan con formas y texturas para que los chicos “toquen, sientan, abracen, jueguen y los hagan suyos”.